lunes, 13 de enero de 2025

Sabedores


En la ruta

los pétalos susurran en mi boca

me acarician la sien


Respirar es el logro cierto luego del silencio

ver desde el puente 

tiritar de fiebre si la vida hace acto de presencia, 


Es que la muerte se ha descubierto la espalda, al menos

hasta que las velas quemen el vidrio


Entonces tus ojos se vacían hasta que el río los llene 

y nos quedemos quietos

sabedores de borra y sedimentos


Indagar a la tierra 

escarbar el aire con las alas

quitarnos esto que nos queda como puesto

es la meta


Ya seremos en el horizonte de los otros

tal vez, un objetivo incierto

quizás, dos amantes a contraluz

dibujados en el humo


Y si el verbo urge por salir

lo que no se dice, se dispara de sí mismo

lejos de la paciencia del brote

hasta que el miedo y el hambre no te dañen 

y por fin me digas adiós 





miércoles, 8 de enero de 2025

La tierra y el grito

Somos un número impar

con temor de duplicarse

una letanía de ecos en el vacío 

si tu aliento 

y mi humedad florecen entre los mosaicos 


hasta que despiertes preguntando

quién volcó el vino

y la huella de mis pies rojos, en el blanco, fugitivos

te indique mi destino 

hasta perderte


Porque el amanecer será tan bello

que por fin advertiré que sos más pequeño que tu sombra


Pero no lo sabrás hasta que no escarbes la tierra

buscando un poema mío que calle este grito.



🎶: "La chanson des vieux amants" 

-Jacques Brel-



lunes, 6 de enero de 2025

Los zapatos y el orgullo

Salvo el estío
todo es abril
antes de subir a tu hombro
para decirte al oido
que no se volar con los ojos abiertos

Quise callarte algunas cosas
y no pude
es que la luz
sigue siendo tan definitiva
tan inocente, tan ciega
como fui alguna vez al creer que sí

que podría vivir sin mentir para ganarte la carrera...
y hasta que no me hieras

Pero aquí estoy
pestañeándote en el cuello
hasta hacerte sonreír
mientras me quito los zapatos y el orgullo 

















 

 

domingo, 29 de diciembre de 2024

La liturgia de los colores a las 5 AM


Si amanezco, si pervivo…

Hay quien renuncia a mi ofrenda

si un contraste se esfuma en una hilera de frutos

porque me salgo, me defenestro

hasta la tierra

que arde como si mi sed no lo supiera

Mi sed, a mi manera
Mi sed de sediciosa


Y otra vez te enredo en mí

antes de esparcirse el sabor de la luna en mis rodillas

Porque necesito imaginarte sin frío

buscándome los ojos

Porque me estorbo a mitad de tu pasillo



Y otra vez, este recreo de hojas secas

como un desvarío que cruje

si anochezco, si no me redimo

después de tu silencio

comiéndome las manos