en el apuro de quien desconoce el tiempo
hasta que hubo un temblor y todos los relojes cayeron al piso
Ya ves, soy el agua que se derrama sin tu borde.
Cualquier semejanza con la realidad... Se ruega guardar el secreto. (LIQUIDACIÓN 20mo Aniversario).
Ahora, la bruma detrás de las águilas
ahora no volás en mi quietud
Soy ese esbozo del sigilo
ante tu giro evanescente
Te renuncio de mi refejo
y sigo despierta hasta que no amanezca
tan cerca de mi destierro
Te hablo a vos
siempre, desde alguna noche de mayo
Te hablo a vos, en cada uno de los rostros
de los nombres que te invento a oscuras
cuando no te miento
La luz te recorta los ojos, de todo lo que duerme
sabiéndote despierto, pero propio
como un triste trofeo del miedo
Te hablo a vos, temeroso de todo, tan sin madre
Sí, a vos
donde caigo de bruces en mi propia inercia
Para saberme viva en un disparo de luz
a ciegas
hasta ya no rozarte las manos con mis alas
Cuando caí de tu espejo
pude escapar por los pasillosDonde besé tus pliegues
para dormirme como eterna y amainar el impulso
Te amaré al despertar también, en un ayerMe desdigo
mientras tus pies se elevan
si mi cuerpo se inclina sobre una cruzAún el miedo a que suba, a que me quede en un silencio de tu encierro
como una daga de luz,
La bondad
se refresca los pies en un remanso
antes de arder
adormecida
Donde late de memoria el pulso de un puño en alto
hay un niño, con una flor quebrada entre sus manos
pero a salvo
Hay quien navega con pretensiones de errante
y hay quien navega, nomás, con los ojos
en una sala de espera, en un pasillo
Una línea de producción es una línea, un saque de Leviatán
donde los relojes laten sin alma
a demanda de algún malquerido, seco de luz
El regreso es a las 3, al mismo andén vacío,
minado de estacas
Hay a quienes, la siesta, les agarra así, de pie
y el amanecer,
y el deseo
y el hastío
Había que alterar el humo
los minutos
rodar las gotas por la hoja
mintiéndole a sus nervios
jurándole belleza
Porque se supo desprendida y frágil
porque se supo lejos
Y los teléfonos ya no son públicos
ni profanos
Ayer no sabía vivir, no sabía
Ella tenía mis ojos, mis manos
y se posaba en tu hombro
contundente y pluma
No, jamás te sopló mi nombre
el aire lo supo y se nos fue,
en un segundo
Pero hoy las esquinas nos cruzan, nos silencian
y este gemido, cruza en rojo
se estampa en tu muro
... por si te olvido.
Ese color a tu izquierda
tan rojo que aturde la ceguera
demuda cada rostro del final de la jornada
ya nadie duerme hasta después de la luz
Antes de ser oscuros
definitivos, antes de cambiar de nombre
el crepúsculo no será ya
y estos pasos volverán a ser furtivos y óseos
porque la luna ya no quiere morderse
ni rozarte el hombro
La renuente
la que no te mira porque ya te vio
tan claro que hoy sube a cualquier destino erróneo
apátrida y con gusto
la que sabe decir “basta” con una sonrisa de goce
te deshabita
para que recojas los billetes de menor valor
prostibularios, viles
y que las doncellas no te vean caminar cansado
Has comenzado a morir
tan ínfimo que las palabras te huyen
puedo girar libremente...
agradecida
Un minuto antes del almuerzo
aprendo una vez más, a lidiar con mi fantasma
la engaño en los espejos
Llego antes y...
ahí te encuentro, para no mirarte
El rabillo de mi ojo chino sabe más de vos
que el "2" de oro que circula en tu entresueño
y ella, se desliza por cada pasillo en que girás sobre tu hombro
temiendo que te olvide, al callar mi color en otra piel
Sin "detrás de escena"
como sabe arder el papel y definir la sombra de tu memoria
entre sábanas-jirones
en el viento
Ya soy sólo humo que no te cubre
a la hora de buscar
refugio para tus miedos
Te expongo en un grito al que nadie responde
salvo mi espalda, perdiéndose en las sombras
Ahí te dejo
para que te coman y esparzan las sobras
los pájaros furiosos que olvidaron volar
Adiós, amor.
Colgaré la ropa antes de la magia de la lluvia
en cada patio de este encierro
La luz
la sal
ya juegan solas
Hubo perlas en la
almohada
donde la luna no
llega
o su beso
o su filo
Pero define el peso de las sombras antes de alejarse
y en mi frente...
y en mi frente falta todo.
Mi madre ha muerto dos veces
Le pido al silencio
un abismo mudo que me llame los pies
un frío que aturda estos huesos
He olvidado
cubrirme
antes de arder en el frío de la tierra
Soy mi propia pluma
desgreñada
que escribe tu nombre
en el fondo del mar
Una falta, una sílaba, un "cuatro tiempos"
La brisa que dibuja las hojas en el lienzoAhora, a mi izquierda hay un náufrago
y un color definitivo, una liturgia
estoy vagando lejos
sabiéndome ausente
pero sabés
de mis pies temblando en el aire
de estas velas, en el piso
de esas sombras sin razones en tu techo
justo antes de abrir los ojos
No busco rimas en la palabra industria
sé latir al quitarme los cables
sé sumergirme y despegar del agua
que sabe penetrar sin ser raíz
y horadar lenta como un siglo
Nacemos amor. Y morimos buscándonos la boca, las manos...
para no salvarnos
Cristales detenidos en el aire
un fondo azul, un contraste
supimos ser así
antes del moho en las naranjas
antes del hambre
Esas, que olvidaron su color con luz baja
las que amaron ser
y rodaron y rodaron
hasta tus pies desangelados por el frío
Como perros que cruzan la ruta
y abren los ojos al saberse a salvo
cómo decirles, de qué serviría que sepan
que quise gritar, que tuve miedo
Un miedo ajeno, póstumo, certero
tan febril de lunas y sin lumbre
Corremos hacia el mismo espejo
que estalla cuando despierto renga
Y si fijo mis ojos y los cierro
al cruzarnos nosotros, en una calle
es porque temo
dematerializarme sin reflejo
Hacé de cuenta que no me viste.
Con qué nuevo invento amanecer
si tu vuelo me cierne diminuta sobre mi sombra
agarrada a la tierra que no te guarda
ni me arrulla
La decisión es del aire, del estío en abril
por si subieras tibio por mis piernas heladas
si la razón buscara asirme de donde no...
justo antes de otro giro en el agua
Hasta no nombrarte al caer
como rodaban las frutas en la siesta
cuando fuiste mi alimento, mi hambre
como esta furia que sabe de mí y me traga y se esconde...
Hasta salvarme de todo lo que hiere
Hasta que el espejo pase de nosotros
y solo los charcos nos añoren en el humo y devuelvan y reflejen esto que fuimos y no
Justo ahí, donde cae la luz
le clavo un silencio a tu cegueraHas sentido alguna vez, la prisa de los lentos?
Soy la viuda de los ríos que bajan en calma y cruzan la ruta
la que camina a la par de los urgidos
que encendieron velas en el páramo
para aplacar el miedo
Soy la que te sabe entero
después de la niebla del último tango
Hubo sombras en los muros de tu cuarto
donde hoy juegan niños de ojos oscuros, plenos de luz
Dale que la inocencia perdía un zapato a drede, para sentarse a esperarnos?
dale que hacíamos tiempo entre remolinos quietos
soplándonos los ojos, una vez más?
"Gueiby"
Así era todo
donde nada sucedía
salvo el vacío
salvo lo eterno
La oscuridad de la brisa
era el refugio del tedio
de quienes sabían que lo ajeno
desconoce su nombre antes de saberse verbo
Morías una vez más en mis brazos lejanos
solo por ese hábito renato de mi estirpe
soberbia y marrón
que sabe mecer y murmurar despertares
Siempre creí que mi madre mentía
con tremenda inocencia
para enseñarme como volver
sabiendo ser ave
que se mira a sí misma
azul y desnuda
más acá de la luz
En la ruta
los pétalos susurran en mi boca
me acarician la sien
Respirar es el logro cierto luego del silencio
ver desde el puente
tiritar de fiebre si la vida hace acto de presencia,
Es que la muerte se ha descubierto la espalda, al menos
hasta que las velas quemen el vidrio
Entonces tus ojos se vacían hasta que el río los llene
y nos quedemos quietos
sabedores de borra y sedimentos
Indagar a la tierra
escarbar el aire con las alas
quitarnos esto que nos queda como puesto
es la meta
Ya seremos en el horizonte de los otros
tal vez, un objetivo incierto
quizás, dos amantes a contraluz
dibujados en el humo
Y si el verbo urge por salir
lo que no se dice, se dispara de sí mismo
lejos de la paciencia del brote
hasta que el miedo y el hambre no te dañen
y por fin me digas adiós
Somos un número impar
con temor de duplicarse
una letanía de ecos en el vacío
si tu aliento
y mi humedad florecen entre los mosaicos
hasta que despiertes preguntando
quién volcó el vino
y la huella de mis pies rojos, en el blanco, fugitivos
te indique mi destino
hasta perderte
Porque el amanecer será tan bello
que por fin advertiré que sos más pequeño que tu sombra
Pero no lo sabrás hasta que no escarbes la tierra
buscando un poema mío que calle este grito.
🎶: "La chanson des vieux amants"
-Jacques Brel-
Hasta donde yo te sé
perdido, más allá del
vidrio
sobre el ala derecha
de algún otro destino
sobre el mundo, adonde
no te llegan mis pájaros
pero me deslizo, pero
te estremezco
para que mi ausencia se
duerma
en tu hombro insomne
Si te inquieta mi peso
si mi valija se mitiga de derrotas
si ves mi terracota,
llegando a destino
no alces las cejas, no
hagas malabares en el pasillo
Sigo ahí, con mi canto
mudo y tembloroso
buscándote los ojos, suspendida
más acá de tanto mar