miércoles, 6 de agosto de 2025

El poder de la nube

Hay un grano de arena que llena el vacío 
hasta colmarlo
como si el desierto supiera de este ahogo
y la sal del mar
intentara cambiarse el nombre

El fracaso ocupó menos lugar
que el miedo al desborde
y eso nos hizo reír con ganas
Me demuestro lo que jamás te muestro
para ostentar algún poder hasta sentirme vulnerable, tan hija del miedo

Pero, no

Detentar ese poder ausente
será más fácil para alguien que lo busca
donde dos nubes se hablan sin mover los labios






sábado, 12 de julio de 2025

Escapes


La bondad 

se refresca los pies en un remanso

antes de arder 

adormecida


Donde late de memoria el pulso de un puño en alto 

hay un niño, con una flor quebrada entre sus manos

pero a salvo


Hay quien navega con pretensiones de errante

y hay quien navega, nomás, con los ojos

en una sala de espera, en un pasillo 


Una línea de producción es una línea, un saque de Leviatán

donde los relojes laten sin alma 

a demanda de algún malquerido, seco de luz


El regreso es a las 3, al mismo andén vacío, 

minado de estacas

Hay a quienes, la siesta, les agarra así, de pie

y el amanecer, 

y el deseo 

y el hastío




sábado, 21 de junio de 2025

La discreción de los perdidos

Había que alterar el humo

los minutos

rodar las gotas por la hoja

mintiéndole a sus nervios

jurándole belleza


Porque se supo desprendida y frágil

porque se supo lejos


Y los teléfonos ya no son públicos

ni profanos

Ayer no sabía vivir, no sabía


Ella tenía mis ojos, mis manos

y se posaba en tu hombro

contundente y pluma


No, jamás te sopló mi nombre

el aire lo supo y se nos fue, 

en un segundo


Pero hoy las esquinas nos cruzan, nos silencian

y este gemido, cruza en rojo

se estampa en tu muro

... por si te olvido.




martes, 3 de junio de 2025

Crepusculares

Ese color a tu izquierda 

tan rojo que aturde la ceguera 

demuda cada rostro del final de la jornada

ya nadie duerme hasta después de la luz


Antes de ser oscuros

definitivos, antes de cambiar de nombre

el crepúsculo no será ya

y estos pasos volverán a ser furtivos y óseos

porque la luna ya no quiere morderse 

ni rozarte el hombro


La renuente

la que no te mira porque ya te vio 

tan claro que hoy sube a cualquier destino erróneo

apátrida y con gusto 

la que sabe decir “basta” con una sonrisa de goce 

te deshabita


para que recojas los billetes de menor valor 

prostibularios, viles

y que las doncellas no te vean caminar cansado

Has comenzado a morir

tan ínfimo que las palabras te huyen

puedo girar libremente...

agradecida