ralentizo el vino
de las despedidas que no fueron
el de la bienvenida que quiso ser
y volvió sobre sus pasos...
Aquí voy
gota a gota
ya no duelo ausencias
ya no urjo abrazos
He sacado pasaje a la deriva
Ya la vida, ya la muerte
se pulen las aristas
y me quito los anillos
y extraño despacio
-cada vez
más despacio-
Si aún
en mi memoria fugitiva
quiere arder una voz,
temblar el aire
me quedo quietecita
hasta retener el vacío
con mis manos rotas
hasta liberarlo
Más allá de esos pañuelos detenidos
sin tiempo ya
para rendirse
y ser señal en la noche
para esa ceguera
que sólo reconoce
como un ruido de trapo
ajado y miserable
que ya no es caricia en el viento
que sólo reconoce
como un ruido de trapo
ajado y miserable
que ya no es caricia en el viento
Pero ella aún se esparce y nos busca.
Se agita, sí
y vuela
Y tal vez sea eso...
Sólo eso
Se agita, sí
y vuela
Y tal vez sea eso...
Sólo eso
Todo eso.

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