lunes, 18 de marzo de 2019

Crisálida y tremor


Te pisé los pasos

sin saberlo

Me llegó tu melodía

girando

en silencio

Tal vez

aún estabas despierto

No lo sé.



Pasión 

y tedio de las horas

donde se acarician las luces

y las sombras

con el descaro propio de la pureza



O tal vez, la siesta...

y una flor

acalorada

rodando calle abajo

lejos del eco de este encierro

cerca 

de un misterio de potrero



Me quité la máscara

alejada del espejo

me dibujé en la pared

con el rush de otra

Y la luna

se detuvo hasta aquietarme el cielo



El latido urgente de la belleza

en tiempos de crisálida

y tremor

me trajo a tu mundo

alucinada, 

efímera...



Y no supe nada de mí

hasta rozarte el aire

con mi falda




Mujeraje ©aNaNeGrA

viernes, 15 de marzo de 2019

La memoria del humo


Fumar algo,
empañar los vidrios
para escribirte
y resumir en una palabra nueva
todo todo
para no agobiarte...
Para no morir y traspasar
las persianas,
sabiéndome aire
que no te llega


[Y no me sale,
maldita palabra
que no se eleva...]


Y es sólo el viaje de las horas
contando los segundos
en que el vacío es transparente
y denso,
cuando me siento niña
y bailo sobre una mesa
sabiéndome de memoria
el vértigo ese,
infinito y solo


Estreno alas,
dibujo el humo
y regreso 
de mala gana
buscando un patio
para añorarte
desde esta nocturnidad desierta...
Y no volver a saberte
Ni a saber a vos


Cómo volver
de tu memoria oceánica
de mi azul desvarío
caricia de ola,
mejilla de arena
evasiva y quieta
que se abandona y no
Cómo volver
de donde no se vuelve

No habrá
resuello de alivio
cuando despiertes
Un jirón de cortina
detenido
en el aire-testigo
evocará mi estancia
Habré perdido
el miedo a la belleza


Y justo ahora
te veo ahí
en un instante quieto
de ojos tristes

©Patricia Quiroga 





domingo, 3 de marzo de 2019

De este lado


No es por decir, 
pero no voy a desarmarme en tu boca. 
Está decidido: no voy a gemir malherida en un roce.

Quizás te mienta, pero no lo haré. 
No vas a saborear mi herida fresca, porque ya es de ayer 
Y las palmas partieron en dos al viento

Paso de mí y de tu triste alboroto 
Soy mi propia huella en la arena que cae de tus manos 
Caricia de ola, gaviota a contramano, plácida y serena

Porque me limpié de tu ausencia 
y ya no seré donde estés agitando el aire. 
No amerita el esfuerzo.

Soy esto que arde siempre frente al mar, 
cercana y frágil, desabrigada y absurda... 
despido el horizonte de tu frente, 

al quitarte la medalla 
del honor de algún otro 
que ya no cede prendas mirándome a los ojos... 
Ya estás fuera.

Sólo golpeo la puerta desde adentro, perdiendo el compás para herirte los oídos 
y esos huecos inanimados que me siguen cuando cierro las cortinas al trasluz...
Para quedar a oscuras.Y lejos.

Me relamo 
sorteo ese curioseo cobarde en la estrechez de tu calle
y doblo en la esquina, con la frente muy en alto.


"A veces, la luz" © aNaNeGrA.

martes, 19 de febrero de 2019

Hechizo

Cuándo,

dónde...

Nunca he sabido

agendar las esperas,

replegar los mapas 

más acá de estas rutas

heladas

sin destino ni alimento que apacigüe 

el espejo donde ya no te busco

 

Corrí

desabrigada

hasta entrar en calor

por un hueco de luz

donde ya no había aire para estas alas

y devinieron en papelas

evocando el vacío,

sacudiéndose el polvo


Y surgiste en un giro

en un momento del humo

donde aquella, 

mi sombra grácil,

se ufanaba de tu ausencia,

de no precisar permisos ni muros

donde esparcirse desnuda,

definiéndose en la luz

anónima y sola

 

Y me abrigué en mis brazos

como siempre que partiste

apartando el miedo de un manotazo

antes de herirme con una caricia

donde hubo pulso

y tanto...

 

Porque ya la penumbra

estrujaba el pañuelo

buscando un pretexto para no llorar

y desangrarme en colores, después,

flotar en un canto de mi madre

hasta volver del blanco

 

Hasta volver, sin memoria ni tino...

en un altar encerrado

y ardiendo en tus ojos

Pero desperté y te llamé

callando todos mis olvidos...

Hambrienta.




"Hechizo" ©aNaNeGrA