martes, 19 de febrero de 2019

Hechizo

Cuándo,

dónde...

Nunca he sabido

agendar las esperas,

replegar los mapas 

más acá de estas rutas

heladas

sin destino ni alimento que apacigüe 

el espejo donde ya no te busco

 

Corrí

desabrigada

hasta entrar en calor

por un hueco de luz

donde ya no había aire para estas alas

y devinieron en papelas

evocando el vacío,

sacudiéndose el polvo


Y surgiste en un giro

en un momento del humo

donde aquella, 

mi sombra grácil,

se ufanaba de tu ausencia,

de no precisar permisos ni muros

donde esparcirse desnuda,

definiéndose en la luz

anónima y sola

 

Y me abrigué en mis brazos

como siempre que partiste

apartando el miedo de un manotazo

antes de herirme con una caricia

donde hubo pulso

y tanto...

 

Porque ya la penumbra

estrujaba el pañuelo

buscando un pretexto para no llorar

y desangrarme en colores, después,

flotar en un canto de mi madre

hasta volver del blanco

 

Hasta volver, sin memoria ni tino...

en un altar encerrado

y ardiendo en tus ojos

Pero desperté y te llamé

callando todos mis olvidos...

Hambrienta.




"Hechizo" ©aNaNeGrA


lunes, 11 de febrero de 2019

Invisible



Tinta de limón

para estas letras

denotando cada palabra

que no te digo

y quedan

dibujándose en el aire

en cada vuelo de este exilio,

viaje mudo

que no se siente

que no se grita

si es para protegerte




[Y me desbordo

en silencios otoñales

para ir latiendo

y desarmarme

siempre,


cuando no debo hacerlo]



El beso que se da

de madrugada

inventa un adiós

para dar 
la bienvenida

a lo que fue,

cuando el sol

delinea

los pasos chuecos

del alcohol

y le nubla los ojos

a tu voz de anoche




Sonreí, amor

para que viva

un poco más

este último minuto

y me vaya

en una de tus arruguitas

a ese mundo

donde puedo abrazarte

sin sentir

que me estoy yendo.


"Siempre" ©aNaNeGrA





lunes, 21 de enero de 2019

Breve

Ahora es lejos 
Ayer fue tarde 
y mi viaje se alargó justo en tu calle
y ya no fue necesario añejar el vino, 
o extender los plazos 
en tu boca...

Porque todo beso 
fue mucho más que eso 
y un adiós 
con gusto a piel 
no sabe ser adiós 
-No hay caso, no aprende- 

Ya no habrá 
remedio para la locura 
o promesas de dedos cruzados 
más un guiño 
-mal coordinado-
si me ves con esos ojos

No habrá olas 
estrellándose 
en mi cuerpo solo, 
ni marea fría 
para tu pecho tibio... 
Ya no. 

Me estuve curando 
del viejo miedo 
Cuando regreses, 
tal vez no quede nada 
amarrándome el pelo y el vestido 

Te recuerdo lo breve de la vida... 
Te dibujo los pasos en el aire.


"Efímero" ©aNaNeGrA



miércoles, 2 de enero de 2019

A la deriva

Aquí me ves 
ralentizando el vino 
de las despedidas que no fueron 
de la bienvenida que quiso ser 
y volvió sobre sus pasos... 
Aquí voy 
gota a gota 
doliente de ausencias 
urgente de abrazos 
Pero no... 
Ya he sacado pasaje a la deriva 
Ya la vida, ya la muerte 
se pulen las aristas 
Y me quito los anillos 
y te extraño despacio 
-cada vez 
más despacio- 
Si aún
en mi memoria fugitiva  
quiere arder tu voz, 
temblar tu aire 
Y me quedo quietecita 
hasta retener el vacío 
con mis manos rotas 
Más allá de esos pañuelos detenidos 
sin tiempo ya 
para rendirse 
o ser señal en la noche para esta ceguera 
que sólo reconoce 
como un ruido de trapo 
ajado y miserable 
que ya no es caricia en el viento
que aún te busca y te esparce.

Y se agita 
y vuela 
Y tal vez sea eso... 
Sólo eso.


©Melina Terribili

miércoles, 7 de noviembre de 2018

Escape circular

Si intuyo 
en tus pasos de otrora
un ruido descalzo,
el juego infantil,
los años mozos
tras el beso de tu boca malherida
el devenir etílico
espiralado, tardío
de este deseo urgente...

Desconozco 
los tiempos verbales
para expresar mi mudez,
el auxilio demorado
de tu risa
mi edad temprana
inexperta, 
el compartimento estanco 
de ese silencio de tierra quieta

No querría escapar
a la elipse sutil
si la melodía,
si la fragilidad que describe
tal melancolía...
me quisiera libre
aún torpe,
si me rebelo con descaro
antes de fenecer el día

Envolviéndome en el manto 
de las aves citadinas
-de alguna manera-
con esa digna adicción nocturna
a cernir este aire 
y elevarse 
si los amantes se vuelcan 
indiferentes a todo
depurando el miedo,
aislado y solo

Consumiéndose
tras arder
sin esperanza...
Sé que vivo.

"Allá" © Gerard Dubois

lunes, 5 de noviembre de 2018

Naciendo

Amanecí desnuda
en el lecho de algún olvido
que es mejor no invocar
a estas horas, donde el tedio
se desubica y te nombra
-La memoria tiene eso...-
desmadejada en vos
con la fragilidad de los fuertes
-supuse, supongo-
para encontrar mi orden
Y no, nunca...


Ya no sé si fue amor
o anacronismo,
si en estos cuencos malogrados
hubo algo más que luces 
y sombras humedecidas...
Si ese latido a contratiempo
despertó la piel dormida
o si fue el alarido de la tierra
antes de arrojarme lejos.
Ya no lo sabré.


[Y el misterio 
sigue siendo esa flor
que sacude su aroma
en la noche sin luna]


Desperté
busqué un abrigo
entre los despojos
Me agité en el intento
perdí el hilo, el camino de regreso
tras la huella desdibujada 
por los suspiros
-quise suponer
en un arrebato lírico 
propiciado por la siesta...-
Al fin, recobré el aliento


Y el fuego, en una mecha iniciática
me trajo hasta aquí...
Donde tu madre estaba pariendo.




"Naciendo" ©aNaNeGrA





martes, 30 de octubre de 2018

Definitivos

La temprana edad 
de la memoria,
la arena barrida
el aroma a aguasal...
El instante pleno y efímero
será el mismo y tan otro...
Pivoteará ante mí
sin perderme los ojos

Será la vida
multiplicada y dividida
No será nada
y será todo lo que ignoro
detrás de tu fachada,
metonimia de la ausencia
de lo que ya no es...
De lo que nunca fue

Sembraré tras mi torpeza
abigarrada,
una semilla errante
en estos pasos
que me guían sin tino
hasta ese lugar frío
donde urge un febrero
para abrazarte.

Llueve en mi frente
justo ahora
donde ardió tu boca
antes de ayer
sin futuro alguno
y me anclo en el desvelo
para no arrastrarte a mi encierro
de soledad y humo

Me amparo en tu nombre
en tu alias, tu mote
para volverme anónima
secreta, invisible
donde hay un palmo 
hasta esa puerta,
donde no llamo
por si acaso, la siesta... 

Porque aún soy esa arena
que cae
dibujando huellas
desde una mano
que fue caricia
y arpegio
hasta guardarse en los bolsillos
de tu último invierno

Y ya no sé volver
más que en el aire
a cerrarte los ojos
a escapar entre las hojas
avivando el fuego
luego de la boda apócrifa 
de esos amantes sin miedo
que danzan sobre tu sombra


Para irse desnudos 
e inermes..
Definitivos.


"Siesta" © aNaNeGrA