Anoche, la moneda rodó volviendo como una anacronía,
como un sinsentido, ajeno y cuesta arriba
y sus manos libres
la hicieron medalla en el encierro
Un anillo, un amor sin candados
hay latidos como sombras que bailan en los muros que callan
que gritan, si la luz acontece...
si por fin, ya es mañana
Él nunca supo quitar el aire a las velas
ha preferido humedecer sus dedos rotos
y quemarse
Hay algo en el humo, como un trance, un desliz
una melena de novia, un romance
Todos los patios son el mismo, si la siesta dice su nombre,
si la llama
Una mujer sin memoria se apronta
llenita de olvidos, de fugas y distancias
Hay un diálogo
una paz y dos hermanos...
eslabones que giran
y se desvanecen en una ronda que se suelta, ya...
Liberada