buscando una luz que nos apague
para quemarnos los ojos en el vidrio
hasta marearnos la soberbia
para no saber volver a la misma hora
en el mismo tren
Recojo los papeles en el piso
para que no me sepas
pero hay un dibujo que no sabe de nosotros más acá de los mapas
Ya las sombras se buscan la espalda
para no verse calle abajo, en el aceite
para quemarnos los ojos en el vidrio
hasta marearnos la soberbia
para no saber volver a la misma hora
en el mismo tren
Recojo los papeles en el piso
para que no me sepas
pero hay un dibujo que no sabe de nosotros más acá de los mapas
Ya las sombras se buscan la espalda
para no verse calle abajo, en el aceite
como una mancia, un destino,
que huye descalzo y ciego
con margaritas en las manos.
que huye descalzo y ciego
con margaritas en las manos.
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