Me pregunto qué hago aquí
tan cerca de tu espalda
tan lejos de mi brío
Por qué esos vacíos en la espuma
donde tu nombre de santo en penumbras
emerge sin abreviatura
Y una vez, más eterna que la otra.
ahí, donde tus ojos se llaman en mí
en un monólogo de ayeres sordos
que se tragan mi sombra
cuando arde ensimismada
en un giro ebrio de dos lunas
Una, que acaricia tu memoria
con pulso abstinente
para que no te multipliques
a la hora de comerme
desahuciada y sucia
trasnochada y frágil
La otra, se afila los huesos
por si acaso
Porque dolés despacio
tras un coro de cuchillos
prontos
para abrir esta cama que cruje
y taparme los pies
creyendo que aún respiro
Cualquier semejanza con la realidad... Se ruega guardar el secreto. (LIQUIDACIÓN 20mo Aniversario).
jueves, 20 de agosto de 2020
martes, 11 de agosto de 2020
Cruz del sur
Fantasía
ese argumento del
aire
para estos pasos
inciertos
grávidos
como la
niebla
Me suspendo por tus
calles niñas
lejos de mi madre
Pero escucho la voz
de la tuya y le pido perdón
por jalarte el pelo para no despertar
Y me acaloro
y me lluevo
y te abanico la
memoria
para que no la
pierdas y no me lleves
Vos también, no.
Por favor.
Porque somos esos
que se cruzan en la
plaza
mirando hacia el
cielo
"Cruce" ©Gerard Dubois
viernes, 7 de agosto de 2020
Cronología de lo que no sucede
El
refugio es de los otros
mi
soledad es mía
exactamente
a las 2
en
un duelo de escarcha y gramilla
-más
acá de la niebla
que se destapa los pies...-
Acumulo
los segundos
desoriento
a los relojes
plusvalgo
la hora del recreo
escribo
para no morir
Me
desarmo
para
lidiar con mi sombra
evanezco
renuncio
y
que me corroboren los ausentes
Porque
soy la dueña de todo esto
que
cabe en mis manos
porque
la lluvia empieza a desfilar
y
las horas
pasan a tomar un café por el bar de la esquina
Es
sólo un café
un
café sola
en
un rincón del mundo
en
una mesa vacía
Nadie
vociferó impaciente
cuando
vomité el placebo
donde
resbaló el veneno
de
todos los besos
Sólo
abrieron la puerta
para
dejarme ir.
s/d
lunes, 3 de agosto de 2020
Agraciada y Miguelete
Te anestesio
y me suelto
de esta alegoría de números primos
y soledad barroca
para que ya no te agites en mi cuello
y surtan efecto
todos las fórmulas del desconcierto
un surco
de sombras inacabadas
Tal vez fue un jueves de enero
o un viernes de abril
donde ardió la espuma
y te dejó heridas blancas
No lo sé
Ya lo he olvidado
Pero la niebla exhala
por los poros ateridos de sus cauces
Amanece
y te presiento bajo el puente
buscando un cielo a contraluz
temiendo un exceso de mi parte
que dolió al plegarse
tiene la exacta medida de un abrazo
hierático y vacío
si es que la penumbra cruje ensimismada
Porque siempre te amé a deshora
y sin abrigo
en una liturgia vana
en un vaivén de postigos anhelantes
Hubo tanto mineral
esta mañana
que ya no esperaremos el estío
te decido en mí
hasta que ese mar de cuchillos
sean ola y olvido
Te hago un lugar en mi ventana
y me suelto
de esta alegoría de números primos
y soledad barroca
para que ya no te agites en mi cuello
y surtan efecto
todos las fórmulas del desconcierto
Si ya tus ojos
buscan
un surco
de sombras inacabadas
Tal vez fue un jueves de enero
o un viernes de abril
donde ardió la espuma
y te dejó heridas blancas
No lo sé
Ya lo he olvidado
Pero la niebla exhala
por los poros ateridos de sus cauces
Amanece
y te presiento bajo el puente
buscando un cielo a contraluz
temiendo un exceso de mi parte
Eso
que dolió al plegarse
tiene la exacta medida de un abrazo
hierático y vacío
si es que la penumbra cruje ensimismada
Porque siempre te amé a deshora
y sin abrigo
en una liturgia vana
en un vaivén de postigos anhelantes
Pero rasco la tierra
con mis huesos
Hubo tanto mineral
esta mañana
que ya no esperaremos el estío
Enhebro tus pupilas
con mis nudos
te decido en mí
hasta que ese mar de cuchillos
sean ola y olvido
Te hago un lugar en mi ventana
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