viernes, 7 de agosto de 2020

Cronología de lo que no sucede


El refugio es de los otros
mi soledad es mía
exactamente a las 2
en un duelo de escarcha y gramilla

-más acá de la niebla
que se destapa los pies...-

Acumulo los segundos
desoriento a los relojes
plusvalgo la hora del recreo
escribo para no morir

Me desarmo
para lidiar con mi sombra
evanezco
renuncio
y que me corroboren los ausentes 

Porque soy la dueña de todo esto
que cabe en mis manos
porque la lluvia empieza a desfilar 
y las horas 
pasan a tomar un café por el bar de la esquina

Es sólo un café
un café sola
en un rincón del mundo
en una mesa vacía

Nadie vociferó impaciente 
cuando vomité el placebo
donde resbaló el veneno
de todos los besos

Sólo abrieron la puerta
para dejarme ir.


s/d


lunes, 3 de agosto de 2020

Agraciada y Miguelete

Te anestesio 
y me suelto
de esta alegoría de números primos

y soledad barroca


para que ya no te agites en mi cuello

y surtan efecto

todos las fórmulas del desconcierto


Si ya tus ojos buscan

un surco

de sombras inacabadas


Tal vez fue un jueves de enero

o un viernes de abril

donde ardió la espuma

y te dejó heridas blancas


No lo sé

Ya lo he olvidado


Pero la niebla exhala

por los poros ateridos de sus cauces


Amanece

y te presiento bajo el puente

buscando un cielo a contraluz

temiendo un exceso de mi parte


Eso

que dolió al plegarse

tiene la exacta medida de un abrazo

hierático y vacío

si es que la penumbra cruje ensimismada



Porque siempre te amé a deshora

y sin abrigo

en una liturgia vana

en un vaivén de postigos anhelantes



Pero rasco la tierra con mis huesos

Hubo tanto mineral

esta mañana

que ya no esperaremos el estío



Enhebro tus pupilas con mis nudos

te decido en mí

hasta que ese mar de cuchillos

sean ola y olvido



Te hago un lugar en mi ventana

me esfumo en el vidrio


"Frágil" ©aNaNeGrA



miércoles, 29 de julio de 2020

Ocio de esperas

Donde transcurre el aire
si mi calle 
le roza el hombro
a tu esquina


Donde muere el olvido

y es azul

azul, la lejanía

si la imagino,

si soy del humo


Porque la arcilla pide por mí

sólo resta esperar que termine la función

para tus ojos negros

vacíos, pretéritos


tras un telón final que flota 

digno

sin dejarse caer más acá de los círculos...

Más allá de tus pies.


Hasta que llegue la noche
y lo que queme
sea un filo del hielo
en tu cuarto solo

Pero te sueño
en un camarín sin espejos
lamiendo mi plato vacío

Alcanzo a mi sombra
y me oculto 
en su abrazo

para que nunca más 
para que siempre huyas 
de mi mordida 
y me salves

y me salves de cuanto fui impune
antes de subir a este barco
donde mi niño rema con las manos

Porque escribí mi obituario 
tantas veces 
que ya los muertos 
desfilan en un devenir de ayeres

y brindan a mi salud
por este ocio de esperas
donde los pájaros gruñen

Fue cuando las llamas 
treparon y sucedieron y abrasaron 
tanto amague de destino

tanto amague de destino
venido del mar
árido ya, 
estéril
Pidiendo fuego a cambio de sal

Pero ya es hoy
y no quedan
bares abiertos
para esta urgencia de adioses

Soy ayer
multitud y silencio
Soy la muda que no calla
y dice
y se guarda

foto accidental ©aNaNeGrA

jueves, 23 de julio de 2020

Aspavientos

Apago cada uno de mis fuegos
Ya sé que no moriré
amordazada y quieta la risa

Correr bajo la lluvia
no es correr
sino volar 
cumplir el sino

Porque no hubo tiempo de amasar el pan


Soy esa mujer pretérita
y remota
La invisible que ama
y se desprende
infinita
entre las gotas

Porque preciso
ver y ser verso
No mido tu pulso
no escarcho tu aliento

Porque un temblor en los charcos
es cuanto preciso
para sacudir en la bruma
este pañuelo

Y creer
y crear
sin remilgos
o aspavientos

Respiro
sin contar los segundos
perdono al aire que te trajo
diminuto
indescifrable

Me quedo
en este viaje de los días

y arropo a los muertos
antes de no saber
si marqué un número erróneo
sólo para llamar a alguien por tu nombre

Me arremolino
Me expando
Ya soy espuma en el vacío

La inclemencia nos azota
por si acaso giramos en el humo
mientras arden margaritas en el río

Perdéme un poco en cada esquina
No te vuelvas

Soy yo, pero ya no tengo sombra
He olvidado el camino
y la farola

Urge amanecer
y bajar del ómnibus

Es necesario que te salves.

"La felinidad" © aNaNeGrA







jueves, 16 de julio de 2020

La ceguera de la siega


El sol está quemando el horizonte

y tu nombre

viaja

suspendido en el rocío

para que nadie lo diga

nunca

O tal vez, besa el vidrio de este viaje

cuando cierro los ojos



No, no despierto aún

Me vierto

me despojo

te enumero en el vacío

despejo la luz, de telarañas

para que llegue a fondo

por si en una pausa

me quedara sin sombra




El sigilo de anoche

vino de tu patio al mío

cuando la mujer de la guadaña fue la luna

última y sola

y nos segó

-o nos cegó-

para que no la viéramos

volcar el vino





"Santa Lucía" © aNaNeGrA

domingo, 12 de julio de 2020

Desangelados

En un lugar donde la gente no era gente
pero el mar era el mar

(...)

Eligió ser
amar como nunca
ver con la luz de los ciegos nonatos
abrumar al mundo de los insensibles
de abrazos de ayer,
de roces esquivos

Porque el placer
se sintió en las cicatrices
y la luna muerta supo a sal
supo de nosotros
en un mismo vaivén
de bar y trasnoche

Pero desperté
caminando
por el barrio donde fuimos niños

Las veredas siguen rotas
y los árboles amarillos.

autofoto.





martes, 30 de junio de 2020

Despertares y sombras


Busqué entre las lamas

un racimo de huellas, una luz esquiva

pero sólo había

una estola de tormentas mudas

una batahola canina

encarnizada

un desafío a los vientos

por si quedaran restos de ternura




Blandidos en silencio, escuetos



Pero ya es tarde

entre el gris y el verde

buceo en la sal

hasta caer rendida

en un último averno




Porque no amerito la sed

o el agua

No permanezco ni soy

esa mitad en la sombra

de tu cara




Soy la que se desliza

entre los bloques

con una luz en la frente

para que no me veas




Porque voy a romper los espejos

y bailar

como una insana

que te sabe a oscuras

y sin máscara




Ahí en el suburbio de tu sombra

antes de que la madrenoche

nos arrope, nos destape

sin criterio ni mesura




Pero ella aparece y todo lo olvido

si la memoria es esa mujer desnuda

que corre por los pasillos

llamando a mi madre




Su abrazo sabrá cerrarme los ojos

al despertar.


"Almas" ©aNaNeGrA