martes, 17 de septiembre de 2024

Suya

Compartimos el aire a desgano 

viciados

sin aliento ya, para mirarnos

cotidianos, a las 5, 

medimos los vasos donde los zócalos no sostienen mi arenga 

y ejecuto la brisa 

por si la ventana no se golpeara en el tedio 

a sí misma

casi en vano


Me torno inanimada hasta que no me divises 

quieta en el azul de otro país 

ajena 

extrañada de mí 


Pero y si hubiera que recuperar la ternura, el arraigo, necesariamente...


Este minuto tuvo algo de eso

un intento, una emboscada 

Pero la ciudad me sopló las piernas, me buscó los ojos 

y por fin, me sentí suya.





viernes, 13 de septiembre de 2024

Monotrifulca de sensible nomás (Allende el mar).


Árboles
contraluz
horizonte
camino largo

Hay quien se desmadra
tras esta burka autoimpuesta
hay un pájaro torpe, contra el vidrio...
He tenido ese mismo miedo en la avenida
pero el mundo no se detuvo ahí
ni yo toqué su puerta

-Porque ya agoté mis puños
en la cara del odio
en el hígado del miedo...
Y sólo queda un espejo sano
esperando la tormenta-

Tan absurda, tan en vano
tu máscara con cencerro...
Quesque deambula, ya
a contramano de todos los misterios

[...]

Humedad...
la noche enceró los adoquines
y tu estampa gira en el aire
a barlovento

Tal vez
estás naciendo allende el mar
tal vez así, te digo adiós

miércoles, 11 de septiembre de 2024

Tres veces

Prosigo en la noche

desando mi sino, las palabras, los colores

hasta no volverte mi veneno, mi remedio

huyo de tu abrigo

por cada mentira en cuero que tose en el país más frío


Persigo mis pasos, me veo de espaldas

he quedado girando,

buscando el hilo, para romperlo por fin

sin que mancilles mi nombre

de mensajera de todos los amores

que se escribieron cartas con el destino mal escrito


Para salvarme

para salvarte de que me odies

antes de subir adonde no me llevo

me disocio en un brote sin abrazos

me bajo del estribo para siempre


Y que no me veas

y que te olvide, como mi madre en su mundo

el primer día de clase

Así no sabré jamás 

por qué llegaste sonámbulo y desnudo


martes, 3 de septiembre de 2024

Instinto


Este animal que habito

despedaza los papeles que no ardieron

te inventa un nombre nuevo

te lo sopla al oído por las calles

donde las sombras se despiden de los muros

y se esparcen inseguras y sedientas 

impares


Otra vez, hubo contrastes en el humo

no logré disimular las gotas de rimel

deslizar pasos sutiles detrás del último espejo

donde te vi sobre mi hombro

buscando tus partes rotas


Por fin pude despertar sin llamarte,

recordar el camino hacia las dunas

Podrás verme brillar

como ruta humedecida en la noche

donde la luz dijo su nombre

antes del barro


Y nos cegó más tarde, hasta dejarnos oscuros

Gritar nuestros nombres será la manera más bella de despedirnos

y que sólo el instinto sepa

lo que fue de nosotros.






Éxtimos


Y soy mi propio cisma

un magnicidio de átomos que buscan ser fragmentos

de cualquier cosa que rearme

que te busque un nombre

que te salve de mí

tan impura, tan hostil


Pero ya te has ido

y nada ha caído de tu bolsillo

lo accidental se midió a sí mismo

y mis labios aún tiemblan 

si los verbos se buscan con los ojos vendados


mis manos te arrojaron chispazos de estática

no quisieron ser caricia

llegaron a tus ojos fríos, rojos

como ese viaje de dos abismos

a falta de una caída.


Hay un martes para desdibujarnos en el pasillo

antes de la noche

después de este día

La delicia de negarnos para siempre

y cohabitar 

definitivos 

famélicos

inconscientes





viernes, 16 de agosto de 2024

La valiente torpeza

Tal vez así, te digo adiós

y si ahora te rozo los nudillos
en la más indiferente de las esquinas
es para que ya no llegues sonámbulo y desnudo

Temí que tu cuerpo, en el frío
hubiera buscado amparo y sólo encontrado sombra
como sugieren los muros de agosto
más acá del rojo

Porque la luz
ha quemado el azul
y antes de ser memoria o marea
te desierto y me esparzo

más acá de todo lo que no se espeja
por si mis cables te tendieran un puente
sin garantía por caídas
-sabida es, mi torpeza-

y si el mar se derramara una vez más
bueno, te abjuraría de mi credo
en todas las lenguas

Porque sí.
Porque así soy.
Es lo que me sale.




martes, 6 de agosto de 2024

Panacea (Pasillos que giran)

Pienso en el desvelo

de Kusturica

en quien ha perdido el sueño y... también, eso que flota en el viento

en quien se sabe indefensa y pone la piel como escudo

antes del hambre, después del miedo


Y de golpe, una caricia

-porque de caricia, un golpe, ya no-.

la devuelve a lo más lejano de este mundo

y los postigos dejan entrar luz 

donde no hubo más que azulejos blancos

y pasillos, agujas

en un encierro mudo


La escena se desliza y ella, quietecita, sabe que el giro es de los otros

pero se apresta a danzar

centrífuga y atada

Sus ojos ya no necesitan caer en su reflejo

o abrazar el vacío hasta no tambalear


Con un diamante en la mano

alguna madre, quizás la suya, la mira en silencio

Es que el vinilo ya sabe su tarea de memoria

y la belleza sigue siendo algo ridícula, sin alas, 

pero el aire, pero el abismo en el plexo...

ese vértigo...

busca nombrarse a sí mismo.

 



 

miércoles, 24 de julio de 2024

Rama


Voy

me mando

me atrevo

improviso con mi sombra hasta la tuya

me hago humo y sigo

 

Anteayer faltaba menos para el pasado

y te supe despierto y flotando,

sembrando el aire

 

Yo era rama

pequeña

desprendida y húmeda

tomada de un nudo 

para soltarme cada vez que me llamaras desde alguna vereda

 

Porque estoy lejos de todas las cercanías

equidisto de tu ausencia

y tan a gusto

 

Vuelvo

me aminoro y soy mil veces, un segundo

sin terceros

Te rozo el hombro

sólo para que gires y te enamores del musgo


No, nunca seré yo

Podrás creerme cuando por fin te mienta.


porque el espejo tiembla de frío

hasta que el aliento de los amantes

lo cubra todo y pueda escribir con mis dedos el vocablo “Rama”

-que al revés, será amar-


Cosas que se me ocurren, cuando la siesta se pisa los pies

 

martes, 16 de julio de 2024

Desorden

 

No habrá vértigo ni dios de todas las siestas

para cobrarme este vacío, que no me debo

Me deslizo entre los cables,

más allá de la niebla

Mi madre me busca en el agua, lejos del miedo

 

He tejido con mis manos rotas

algo parecido a una caricia

hay aves que giran en el aire y ya no duelen

Es tan temprano 

que se ha hecho tarde, para volvernos leves.

 

La luz, es este pestañeo en tu hombro

que mis ojos niños aprendieron hace tanto

cuando el tiempo ya lo sabía todo

y una hormiguita bajaba por tu vidrio

por molestar, nomás.

 

Es verdad, lloverá

para que la tierra huela a memorias

de lo que nunca fuimos

 



miércoles, 10 de julio de 2024

Peces

Como peces que caen

y al tocar la tierra, se saben humanos 

y vuelan, buscando el mar

flamígeros, en la noche más oscura

con sal en los ojos

y arena que les cae de las manos


Has sentido alguna vez,

al doblar la esquina, que alguien te llama

y no le ves...?

pero la piel descifra entrelineas

y sólo seguís, como si el humo, como si la vida


He decidido corregir las manecillas del reloj,

abrir las cortinas

y que el agua sea aire

y su caricia, una gota que se sabe de memoria, todos los fuegos

He decidido no hacerme frente.