martes, 12 de enero de 2010

Canción escondida detrás de un pino

Te espero
en ese paraíso
de perros que sonríen,
de flores prisioneras
que escapan
de catálogos de acordes
subversivos
y bellos

Las mismas
que se dejan arrastrar,
despeinadas,
buscando el propio perfume
en algún remolino
turbulento

Como tu andar
por la vida
sin calendarios
que apuren el paso
ni bien te abrace
la sal agónica de febrero

Te espero
y me marcho
y te vuelvo a esperar
Me atraigo a tu vuelo,
te llamo despacio...
Engaño a los muertos

Porque el verano
trajo en sus brazos
agotados
un abril siestero,
un poema
tardío

Hoy te beso
y te arropo
azul mío,
infinito
Soñáme un rato
antes de creer
que despierto

"En evidencia" Foto: aNaNeGrA

1 comentario:

Anónimo dijo...

Una vez más...
-A-