sábado, 12 de octubre de 2013

Tintes cenicientos


Iluminándome a medias
reconocí las sombras
Es que jugué con fuego
tantas veces
para atraer tu atención
y quemar el silencio
mi propio silencio
mi grito interno
No supe
acobardarme a tiempo
No tuve el valor

Y llegaste
a descifrarme
sin la mínima intención
mientras yo te buscaba a tientas
enloquecida
por compartir
ese secreto tan mío
tan sin dueño
Hasta reconocerte
en la torpeza de una caricia
y perder el último bondi

Años atrás
cuando el calendario
aún no estaba
dispuesto a la paciencia
de perderse un poco
en una, en otra hoja
subiste a cada barco que no volvía a este puerto
No fue mi decisión
no era mi letra la que escribió
esa carta de despedida
que hoy abre mi memoria en dos


"Expuesta" Foto: aNaNeGrA 


1 comentario:

Don Julio dijo...

Escribe lindo Ud.
Le vengo leyendo el alma
a través de estas letras.
Y estoy también
leyéndole el corazón
desde la mirada,
pero no puedo,
no es fácil
sino todo lo contrario
pues lo esencial
es invisible a los ojos.
Verdad?
Beso.