Salvo el estío
todo es abril
antes de subir a tu hombro
para decirte al oido
que no se volar con los ojos abiertos
Quise callarte algunas cosas
y no pude
es que la luz
sigue siendo tan definitiva
tan inocente, tan ciega
como fui alguna vez al creer que sí
que podría vivir sin mentir para ganarte la carrera...
y hasta que no me hieras
Pero aquí estoy
pestañeándote en el cuello
hasta hacerte sonreír
mientras me quito los zapatos y el orgullo
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